Instalar Radiador

5 Consejos para Instalar Calefacción a Gas en casa

¿Por qué realizar la instalación de Calefacción en tu casa?

Aquí mostramos una serie de consejos y ayudas para realizar la instalación de Gas

La calefacción se ha convertido en una necesidad primaria en todos los hogares de nuestros país. Existen distintos tipos de calefacción: Gasoil, Gas, Biomasa o incluso eléctrica. Pero sin duda, la calefacción a gas es el tipo de calefacción más extendido entre los usuarios, por su facilidad de consumo y de instalación. Para aquellos que no lo sepan la calefacción de gas natural es un sistema muy sencillo, por el cual el gas calienta el agua que hay en el interior de los radiadores, produciendo de esta manera la calefacción del inmueble.

 

Ventajas Instalación Calefacción a Gas Natural

Las ventajas de una instalación de gas sin innumerables. Estamos sin duda, ante el combustible más económico, con unas tarifas estables y unos costes muy bajos de mantenimiento. Las calderas que usan el gas como combustible, suelen ser calderas más eficientes y con más durabilidad que otras que usan otros combustibles.

Otra ventaja es que gracias a la calefacción de gas natural, podremos calentar nuestro hogar de forma homogénea mediante radiadores en todas las habitaciones. Sin olvidar la rapidez con la que calientan una casa, además gracias a la instalación de un termostato podremos regular la temperatura y controlar nuestro propio consumo.

 

Consejos de Instalación Calefacción a Gas Natural

La realización de una instalación de calefacción a gas, es recomendable que sea realizada por una empresa bien conocedora y experta en la materia. En este caso, recomendamos la experiencia de Grupo Suroeste  (https://gruposuroeste.es) para la instalación de Calefacción a Gas en tu hogar. Veamos a continuación algunos consejos a tener en cuenta a la hora de realizar la instalación de tu calefacción a gas.

 

Máximo aislamiento del hogar:

Y es que antes de ponerse manos a la obra, lo más importante es realizar un correcto aislamiento del hogar. De esta manera, el aire caliente no se escapará y estaremos ganando mucho ahorro en gas. Es por eso que recomendamos encarecidamente que se haga un perfecto aislamiento de las tuberías que distribuyen el calor para que no haya pérdidas de energía, de la fachada y la cubierta del edificio para reducir el consumo en calefacción y las ventanas para evitar pérdidas de energía.

 

Elección de una caldera a gas:

Sin duda, una de los pasos más importantes es la elección del tipo de caldera para tu instalación a gas. Esta elección será clave para el ahorro energético, tanto en el momento de la instalación como en el consumo futuro. Generalmente, las calderas de gas natural son usadas tanto para la calefacción como ACS (Agua Caliente Sanitaria). Es por eso que siempre es recomendable escoger una caldera mixta que cuente con dos circuitos preparados para cada una de las funcionalidades.

Dentro de las calderas a gas, encontramos distintos tipos según varios factores: Evacuación de humos, tipo de llama piloto, acumulación…  Si hablamos de efectividad y eficiencia en términos de consumo, las calderas de condensación son las más eficientes del mercado. Su alto rendimiento amortiza el sobrecoste de su instalación entre 4 y 6 años. Son calderas que consumen hasta un 30% menos de combustible que una caldera tradicional, además debido a su gran eficiencia energética, es obligatorio su instalación en nuevas instalaciones. Para esta inversión existen multitud de subvenciones y planes renove para el cambio de caldera.

 

Elección de radiadores:

Instalar RadiadorEs bien sabido que los radiadores son los responsables de emitir y distribuir el calor producido por el calentamiento del agua en su interior. Este calentamiento del agua viene realizado por la caldera. Pues bien, la instalación de radiadores es uno de los grandes factores a tener en cuenta a la hora de una instalación de calefacción de gas natural. No solo hemos de fijarnos en el número de radiadores, sino también en el material en el que están fabricados. Así pues, existen varios tipos:

  • Radiadores de aluminio: Se calientan muy rápido pero pierden calor con la misma rapidez. Muy usados por las posibilidades de diseño que ofrecen.
  • Radiadores de acero: Muy resistentes y al ser ligeros que son fáciles de instalar. Se calientan en poco tiempo.
  • Radiadores de hierro fundido: Son los más resistentes del mercado pero también los más caros y difíciles de instalar. Tardan en calentarse pero conservan bien el calor.
  • Radiadores de agua a baja temperatura: Funcionan con agua a menor temperatura (50 grados). Son más económicos y eficientes. Son los más demandados.
  • Convectores de acero: Se instalan en la pared o en el suelo. Se calientan muy rápido.

Para saber el número exacto de radiadores que necesitamos para nuestra instalación de gas, lo importante es dejarnos aconsejar por expertos como por ejemplo Grupo Suroeste, que nos informarán del precio y número de radiadores necesario.

 

Instalación de un Termostato

El termostato es un elemento de regulación y control, que si se utiliza bien contribuye enormemente optimizar el confort y el consumo energético de la vivienda. Por ejemplo, instalar un termostato en cada habitación de la casa y usar llaves termostáticas en los radiadores, permitirá regular con más exactitud la temperatura de los radiadores y termostatos de toda la casa y programar el encendido de la calefacción y su temperatura. Gracias a esto, se podrá alcanzar un ahorro de entre el 8 y el 13% del consumo, es decir, en torno a 60 euros en la factura anual del gas.

 

Comprobación de la instalación de calefacción a gas

Existen una serie de comprobaciones y procedimientos que se hacen al acabar la instalación, y que sirven para verificar que la instalación se ha realizado correctamente, pero también para ahorrar energía. Veamos a continuación algunos de estos consejos.

Estos último consejos se aplicarás una vez la instalación de tu calefacción a gas haya sido realizada:

  1. Verificar que las tomas de gas, entrada y salida de agua y la red eléctrica están en perfecto estado.
  2. Comprobar que la presión del agua de la caldera es correcta. lo óptimo sería alrededor de 1,2 bar con un margen de +/- 25%.
  3. Regular la temperatura de trabajo de la caldera. Para Calefacción: La temperatura adecuada suele ser 55-60ºC. Para calefacción y ACS: La temperatura deberá estar entre 40-50ºC.
  4. Asegurarse de que los radiadores han sido debidamente purgados. Recuerda que esto debe hacerse mínimo una vez al año.
  5. No hay que olvidar realizar revisiones periódicas por profesionales a tu caldera. Y es que es un mantenimiento adecuado es sinónimo de eficiencia y durabilidad.

 

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